La Confederación Sindical de trabajadores y trabajadoras de las Américas (CSA) emitió un pronunciamiento desde Changuinola, Panamá, en el marco del proyecto de fortalecimiento sindical en cadenas globales de producción, desarrollado junto a la DGB de Alemania.
La visita tuvo como objetivo principal visibilizar los avances del trabajo gremial en el sector bananero y acompañar la resistencia de miles de trabajadores frente al retiro abrupto de la transnacional Chiquita Panamá.
Unidad sindical frente a la precarización laboral
Según la CSA, el proyecto permitió consolidar prácticas de negociación colectiva y defensa de derechos laborales en un sector históricamente afectado por condiciones abusivas. “Este proyecto demuestra que el sindicalismo, cuando se organiza, se forma y actúa en unidad, es capaz de conquistar mejoras reales”, expresó la delegación.
La visita se realizó en un contexto crítico, tras el cierre de operaciones de Chiquita que dejó sin empleo a más de 6.000 trabajadores, acusando falsamente a los sindicatos de promover una huelga ilegal.
La CSA denunció que la movilización fue legítima y pacífica, y que la respuesta estatal incluyó represión y detenciones arbitrarias. Además, alertó sobre el pago de indemnizaciones por parte del Ministerio de Trabajo en lugar de la empresa, lo que vulnera la legislación panameña y las convenciones colectivas.
La organización sostuvo que la situación afecta a trabajadores con décadas de servicio, incluidas mujeres embarazadas, que hoy enfrentan condiciones de pobreza.
Durante la visita, la delegación recorrió COOBANA, única producción activa en Changuinola que no comercializa con Chiquita. Según el comunicado de la confederación, en este lugar todos los trabajadores están sindicalizados y se mantienen condiciones laborales dignas, como respuesta al diálogo y la negociación colectiva.

