Después de varias rondas de negociaciones fallidas con sindicatos y empresarios, el Gobierno colombiano ha decidido aumentar por decreto el salario mínimo en un 12,07% para el próximo año.
A pesar de las últimas esperanzas de un acuerdo en una reunión en el aeropuerto de Catam, la negativa fue anunciada el viernes pasado, y solo horas después, el presidente Gustavo Petro, junto con la ministra de Trabajo, confirmó el incremento. La remuneración base en Colombia pasará de los actuales 1.160.000 pesos a 1.300.000 pesos en 2024.
Esta decisión se alinea con la advertencia previa del director del Banco de la República, Leonardo Villar, quien destacó la necesidad de un aumento cercano al nivel de la inflación anual. La política monetaria del banco central se ha centrado en moderar el consumo ajustando las tasas de interés, y un aumento mayor del salario podría haber contrarrestado estos esfuerzos para frenar el costo de vida.
A pesar de este incremento, algunos economistas escépticos argumentan que el ajuste al salario mínimo está significativamente por debajo de la tasa de inflación actual, que cerró noviembre en un 10,15%, y se estima que podría rondar el 9,4% al finalizar diciembre.
Durante las negociaciones, los empresarios, liderados por la ANDI y el Consejo Gremial, inicialmente propusieron un ajuste de un solo dígito, pero su propuesta final fue del 10,15%. Las centrales obreras, por su parte, presentaron una propuesta del 18%, que fue desestimada desde el principio. La economía en recesión y la necesidad de evitar mayores impactos adversos fueron razones clave detrás de la decisión del Gobierno.
Gustavo Petro también anunció que el subsidio al transporte experimentará un aumento del 15%, alcanzando los 162.000 pesos en 2024. A diferencia del salario, este monto no forma parte de los aportes a la seguridad social ni de otros valores vinculados al salario.

